martes, 15 de julio de 2014

Eversa.

Lágrimas. Gritos. Histeria. Tristeza. Ira. Enfado. Desolación. 

Ahora sé que todo va a recaer sobre mí, y no sé si estoy preparada. Estoy al borde al abismo, pero espero no caer en él. No puedo y no debo.

Cabeza alta y mirada al frente. 

Si no son capaces de solucionar esto, lo voy a hacer yo, con mis métodos. Será doloroso, pero es mejor la medicina amarga que la dulce falsedad de esta realidad. 
Que conste que no lo hago por ellos, sino por mí misma, porque si no acabaré por volverme loca, loca de verdad.
"Si quieres que algo salga bien, hazlo tú misma".


miércoles, 2 de julio de 2014

Purificación.

 Jueves, 21 de Junio, solsticio de Verano.

Día caluroso, como es propio de la época. 

De repente, una tormenta. Dejo de prestarle atención a todo lo que me rodea, y me concentro en el cielo. Oscuras nubes negras empiezan a llegar, raudas, a causa del fuerte viento. El aire se hace cada vez más fuerte, moviendo los árboles que tengo en frente de mi vista, como si fueran frágiles hojas de papel. Abro la ventana de mi terraza y respiro profundamente: huele a azufre, a tormenta, a la furia de nuestra Madre, a la Diosa Primigenia. 

Una gota fría de agua me moja la mano. En menos de cinco minutos todo el suelo se empapa con agua pura. No puedo resistir la llamada de mi Madre y corro hacia la puerta. Sonrío ante los prodigios del mundo, y sin pensar, me quito el vestido negro que ciñe mi cuerpo. También me despojo del collar y de las sandalias, y me suelto mis rizos negros en honor a la Diosa. 

Abro la puerta y pongo los pies en el cálido suelo de baldosas, que se va enfriando poco a poco. La lluvia empapa mi pelo, y las gotas puras caen sobre mi espalda. Alzo el rostro al cielo y me río. Cierro los ojos y abro los brazos, para recibir ese pequeño regalo. La lluvia resbala por mi blanca piel, purificándome. El agua se lleva todos los males de mi cuerpo y de mi alma.

Giro y bailo, porque aquello me produce una gran felicidad. Mi corazón goza también de la tormenta, que me llena de energía y de vida.

Es probable que, si me viese alguien, pensase que estoy loca. Yo creo que los locos son ellos, por no querer abrazar la purificación de uno de los días más mágicos del año.

domingo, 15 de junio de 2014

Ferocidades.

Había algo en ella que me resultaba terriblemente atractivo...
No era su rostro. Tampoco las curvas de su cuerpo. Ni sus ojos color esmeralda, ni su melena negra como el ala de un cuervo. No.
Era su mirada, aguda y penetrante. Esa manera que tenía de mirarme fijamente a los ojos, como si quiera ver mis más profundos pensamientos.
Eran sus gestos, sencillos pero sensuales. La manera que tenía de mover sus manos, de cruzar las piernas, de recogerse el pelo.
Era su voz. 
Dios, su voz. Su preciosa y sensual voz. Esa voz que salía de sus carnosos y encarnados labios. 
Su voz, dulce melodía de mi corazón, tenía algo que no era de este mundo.

Y mis instintos no me fallaban. Ella no era de este mundo.

sábado, 7 de junio de 2014

Lembranzas.

Ás veces lembro as túas mans sobre a miña pel, e penso en todo o que sentín. Esa sensación no peito que facía que me costase respirar ao mirarte aos ollos. Aquel benestar que me producía collerte da man e sentir que todo iría ben, que nada podería ferirme mentres ti estabas comigo.

Despois de tanto tempo sigo pensando en ti. Por qué? Porque fuches a única persoa deste mundo que foi capaz de tocar a miña alma, a única que fixo que fora eu mesma por un tempo.

E agora? Agora sinto e á vez non sinto nada. Por moito que me esforce non logro sentir por ninguén o que sentín por ti. Podo encapricharme, podo querer, pero nunca amar.

A capa de xeo que cubriu o meu corazón cando te fuches aínda está ahí, esperando a que alguén logre derretila dunha vez por todas, agardando a que curen a mña ferida con bicos cheos de amor verdadeiro. Será eso posible? 

Din que o tempo todo o cura, pero a verdade é que a ferida que me deixaches quedará marcada en min para o resto da miña vida.

domingo, 1 de junio de 2014

Pluvia.

Hoy me he puesto a llorar sin motivo aparente...

Muchas personas piensan que llorar es de débiles, de individuos que no tienen la suficiente fuerza para seguir adelante, de gente que se derrumba a la mínima.

Yo opino que llorar es la forma que tiene el cuerpo de ahogar las penas del alma. Llorar no es algo malo, sólo es un alivio, un descanso, una pausa. Llorar es dejar que tus sentimientos fluyan sin miedo, libres: la alegría, la pena, la rabia, el enfado corren por las mejillas sin que nada pueda deternerlos.
Para mí llorar significa sentir, significa liberarse de todo eso que una persona lleva dentro.

No nos engañemos, llorar no es de débiles. Débil es aquella persona que se rinde a la primera, que no llora, se guarda todo dentro y no se libera, de manera que los sentimientos lo consumen poco a poco, hasta que perece con ellos.

miércoles, 19 de febrero de 2014

A Emily.

As túas verbas son o doce mel que me axuda a tragar a amarga mediciña da vida.
As túas verbas son os lazos que me axudan a saír do pozo no que me afundo sen vontade propia.
As túas verbas fan que a miña alma renazca das súas cinzas cada vez que é consumida polo lume do infortunio.

Ti, e só ti, es quen de facerme ver as cousas da vida, axudándome a borrar con risas alegres os golpes das afiadas pedras deste camiño que, espero, podamos seguir percorrendo xuntas.

Por ti e por min, grazas.

martes, 24 de diciembre de 2013

Mi coño, mis normas, mi vida.



Bueno, el título lo dice todo, no?.



El aborto, ese espinoso tema que será centro de discusiones y conversaciones en estas vacaciones de Navidad. Ya veo a familias tirándose los turrones a la cabeza al discutir esta cuestión en la noche del 24 o en la comida del 25.

Bien, antes de nada, aclarar una cosa: yo, y todas las mujeres de este mundo, somos las únicas que, individualmente, tenemos derecho a decidir qué hacer o no con nuestras respectivas vaginas y con nuestros queridísimos ovarios, que para eso somos nosotras las que sangramos una vez al mes, las que sufrimos dolores punzantes y horribles y las que tenemos los ovarios, algunas como sandías. Hasta aquí todo claro, no?.



Yo creo que hay dos aspectos a tener en cuenta en esta terrible discusión. Por un lado la cuestión biológica, que lleva sin remedio a plantear si el aborto es o no es un asesinato. Me estoy refiriendo por supuesto al problema de saber cuándo un cúmulo de células pasa a ser un ser humano, con todos sus derechos y deberes. Bueno, a ver, esto creo que lo hemos estudiado todos en el colegio, y no creo que sea un problema de fe, o de mandato divino. Es así y no hay más vueltas que darle. De la misma manera que un huevo no es una gallina (aunque esté fecundado) ni una semilla es un árbol, un embrión (sí, y digo embrión, porque algunos piensan que todo es "feto" y va a ser que no) no es un ser humano, y esto así. Aquí tenéis un cuadrito, por si no os ha quedado claro:



Como se puede observar, hasta las 8 semanas eso parece más una lagartija que un bebé. Es entonces moral y correcto abortar, si una lo quiere así en se período de tiempo en el que el futuro (y digo futuro) bebé está en estado embrionario? Sí, por supuesto. Eso no es una persona, no es un niño, no es un ser humano, es un puñetero conjunto de células que está tomando forma. Esto está claro. Después puede haber debate sobre si un feto se puede considerar persona o no. Pero en las primeras semanas, abortar no es ningún asesinato, ni un genocidio, ni nada de nada, al igual que tampoco lo es el usar el preservativo ni tomar la píldora anticonceptiva. La unión de un óvulo con un espermatozoide NO es una persona en las primeras fases, no piensa, ni siente, ni siquiera tiene forma humana!



Yo por mi parte, creo que el bebé es una persona cuando sale del vientre de la madre, hasta entonces es un parásito que se alimenta de su huésped. Se puede considerar un asesinato incluso cuando el feto empieza a moverse, a dar pataditas, a oír, etc, que es lo lógico y razonable. Esto habría que explicárselo el mítico gilipollas de turno que te viene diciendo la idiotez de "¿Y si tu madre hubiera decidido abortarte?¿Te gustaría?" No me gustaría ni me disgustaría, no sentiría nada, porque no tengo conciencia, ni alma, ni capacidad volitiva, ni nada de nada, simplemente no habría sido yo, no hubiera nacido y punto pelota (o vosotros tenéis recuerdos de cuando estabais en el vientre de vuestra madre o de cuando nacisteis? NO! Pues por algo será!!).



Bien, aclarada esta cuestión y partiendo de que un embrión no es un ser humano, voy ahora a intentar aclarar el otro lado, el lado social. Y aquí está el problema de la concepción de la mujer como una "puta" que no sabe lo que hace, que no puede disfrutar de su vida sexual y que sólo sirve para parir. Porque sí, porque por desgracia, esa idea está demasiado latente en la sociedad. Sin ir más lejos, el otro día leí en mis andanzas por Twitter diversas perlas como "para quedarse embarazada hay que ser muy puta" o "si te abriste de piernas para follar y divertirte, ábrelas para dar a luz". Y entonces es cuando yo digo, ¿vuestras madres son entonces unas putillas? ¿o os tuvieron por gracia divina? no lo creo eh. Las mujeres somos lo suficientemente inteligentes (más que algunos hombres) como para decidir sobre qué hacer con nuestra querida amiga la vagina, y por lo tanto para saber o no si queremos o no queremos tener un hijo. Por desgracia, muchas mujeres está aún bajo el mandato de los hombres, y no tienen conciencia de que ellas mismas son autónomas para decidir por sí mismas. Lo más gracioso es que ahora venga una panda de peperos a decirme qué es lo que debe entrar y salir de mi vagina, y lo mejor de todo, que muchas mujeres le den la razón. No nos equivoquemos, para ellos no es una cuestión de si el embrión y después el feto es un ser humano, no, es una cuestión de quitar libertades a la mujer, de arrebatar derechos, porque son una panda de retrógrados derechistas que no soporta que la mujer avance. Y punto.



Además, nadie está hablando de usar el "aborto libre" como método anticonceptivo, porque obviamente, abortar no es ni fácil, ni agradable, ni sano para la mujer. Toda aquella persona que no quiere tener hijos usa métodos anticonceptivos, que para eso están. Pero todo el mundo puede tener un descuido: un pinchazo en el preservativo, un olvido de la píldora, etc. También te puede pasar que un desgraciado hijo de puta decida que pueda violarte, o que desees tener un hijo pero que vaya a nacer con una malformación que le va a obligar a estar pegado a una máquina el resto de su vida. Y entonces qué? Es moral traer un niño a este mundo si no puedes alimentarle o educarle o darle un hogar como es debido y se merece? Quién me paga a mí los medicamentos de un niño con una grave enfermedad si casi no tengo para comer? No será mejor esperar a tener un hijo deseado, cuando tu situación sea favorable para ello y pueda llevar una vida como la que has llevado tú? Si tanto os preocupan todas esas vidas de los abortados, mirad a todos esos niños que viven en España en el umbral de la pobreza, sin poder comer casi, que no van a tener regalos de Navidad, que son maltratados psicológicamente por sus padres porque ha sido un niño no deseado, que no pueden permitirse ir al colegio , que no tienen para medicamentos, que se mueren al poco tiempo de nacer enganchados a una máquina, eso no os da pena? Vaya panda de hipócritas. Y que no venga nadie con la esperable frase de "yo con mis impuestos no tengo que pagar tu desliz" porque yo pago impuestos también, y por esa regla de tres tampoco tengo yo que pagarte tus operaciones, ni tus medicamentos, ni tu psicólogo. Aquí los impuestos los pagamos todos, así que no me vengáis con chorradas que no hay ni por donde cogerlas.



En resumen, una mujer es libre de decidir qué hacer con su cuerpo. Es ella quien tiene que decidir si considera al embrión como vida y entonces no deba abortar por mucho que su situación no lo permita. Es ella quien tiene que decidir si quiere traer al mundo a ese hijo o no, contando por supuesto con la opinión del padre, pero la que debe tomar la decisión final es ella y solamente ella. Nadie está obligando a abortar a nadie, es un derecho que debe estar ahí y que cada una decida qué es lo conveniente o no. Y punto.


Ahora, odiadme todos.